Guía completa: ¿Cómo afecta la política fiscal a la pobreza? Análisis de Nora Lustig y escenarios futuros

octubre 28, 2026

By: Prisma Económico

La política fiscal no solo es un tema para economistas, expertos o gobiernos. Su impacto se siente directamente en el bolsillo de los ciudadanos, en la calidad de vida y en las oportunidades que tienen las familias más vulnerables. Nora Lustig, investigadora destacada del Colegio de México y profesora emérita de la Universidad de Tulane, ha alertado sobre cómo ciertas políticas fiscales pueden incrementar la pobreza incluso en contextos donde se esperaría un alivio social. Esta guía te ayudará a entender qué es una política fiscal, por qué puede afectar a los pobres y cómo podría evolucionar su impacto en los próximos años.

📌 Claves del artículo

  • Los impuestos indirectos afectan más a los grupos de bajos ingresos, aumentando la pobreza incluso si el PIB crece.
  • La reducción de la pobreza no siempre se debe a políticas fiscales eficientes, sino también a transferencias sociales y crecimiento económico.
  • El análisis prospectivo permite prever cómo podrían evolucionar las condiciones económicas, dependiendo de decisiones futuras en materia fiscal.

¿Qué es una política fiscal?

Una política fiscal se refiere al conjunto de decisiones que toma el gobierno sobre la recaudación de impuestos y el gasto público. En términos simples, se trata de cómo se financian los programas sociales, las infraestructuras, la educación o la salud pública, entre otros.

Hay dos tipos principales de políticas fiscales:

  • Expansivas: cuando el gobierno aumenta su gasto o reduce impuestos para estimular la economía.
  • Contractivas: cuando recorta el gasto público o eleva los impuestos, generalmente con el objetivo de reducir déficits o controlar inflación.

En el contexto mexicano, según Nora Lustig, la política fiscal actual no solo no está aliviando a los pobres, sino que en muchos casos los está afectando negativamente. Por ejemplo, entre 2014 y 2022, el ingreso disponible por persona disminuyó de 0.5% a -0.7%, mientras que el ingreso consumible pasó de 2.5% a 1.5%.

Estos datos reflejan un fenómeno preocupante: los impuestos indirectos, como los impuestos al consumo, recaen de manera desproporcionada sobre las personas con bajos ingresos, quienes ya tienen menos recursos para cubrir sus necesidades básicas.

¿Por qué los impuestos indirectos afectan más a los pobres?

Los impuestos directos, como el impuesto sobre la renta o el salario, son pagados por personas con mayores ingresos. Por otro lado, los impuestos indirectos, como el IVA (Impuesto al Valor Agregado) o los impuestos a productos específicos (alcohol, tabaco), afectan de manera proporcional a todos los consumidores, independientemente de su nivel de ingreso. Para profundizar en esta vertiente, resulta clave consultar las claves sobre ahorro en los fondos de renta.

Por ejemplo, una familia que gana poco y compra alimentos básicos pagará un porcentaje significativo de sus ingresos en forma de IVA. Este es el problema: los pobres no solo pagan más proporcionalmente en impuestos indirectos, sino que también tienen menos capacidad para compensarlos, ya que sus recursos son limitados. Esto lleva a un ciclo donde la política fiscal —en lugar de ser una herramienta redistributiva— se convierte en un obstáculo para el crecimiento económico y la reducción de la pobreza.

Escenario base: Continuación del actual modelo

Descripción: El gobierno mantiene las políticas fiscales actuales, sin reformas significativas. Se sigue priorizando impuestos indirectos sobre transferencias sociales y se reduce el gasto público. Impacto en la pobreza: Moderado a negativo. Según los datos de Nora Lustig, si no hay cambios importantes, es probable que la pobreza siga creciendo o al menos se estanque, especialmente entre familias vulnerables.

Factores clave

  • El ingreso disponible continúa disminuyendo.
  • Las transferencias sociales (como el Programa de Apoyo Alimentario) no compensan los efectos negativos de los impuestos.
  • La desigualdad persiste, con una concentración alta de riqueza entre las élites.

Aunque el gobierno aumente el PIB, la distribución de los beneficios será desigual.

Escenario optimista: Reforma fiscal con enfoque redistributivo

Descripción: Se implementan reformas fiscales que buscan reducir impuestos indirectos y mejorar las transferencias sociales. Por ejemplo, se introduce un IVA reducido para productos básicos, se amplía el Programa de Bienestar (similar al Progresa), o se aumenta la inversión pública en educación y salud. Impacto en la pobreza: Positivo a muy positivo. Si las reformas son eficientes, es posible reducir la pobreza significativamente, especialmente entre los más vulnerables.

Factores clave

  • Aumento del ingreso disponible para familias de bajos ingresos.
  • Mayor inversión en programas sociales y desarrollo humano.
  • Estabilidad macroeconómica y crecimiento sostenible del PIB.

Ejemplo hipotético: En este escenario, una familia que antes no podía acceder a servicios básicos (como educación o salud) podría mejorar su calidad de vida gracias a transferencias más generosas y un sistema fiscal más equitativo. El impacto sería mayor en comunidades rurales o marginadas.

Escenario adverso: Aumento de impuestos y recortes sociales

Descripción: El gobierno incrementa los impuestos (especialmente indirectos) para reducir déficits fiscales, y recorta programas sociales. Se prioriza el gasto en proyectos que no impactan directamente a la población más vulnerable. Impacto en la pobreza: Negativo severo. Es probable que se registre un aumento significativo de la pobreza, especialmente entre familias con bajos ingresos y grupos vulnerables.

Factores clave

  • Reducción drástica del ingreso disponible.
  • Menos apoyo social para quienes más lo necesitan.
  • Aumento en el costo de vida, afectando especialmente a los pobres.

Ejemplo hipotético: Si se incrementa el IVA sobre alimentos esenciales y se reduce el presupuesto del Programa de Apoyo Alimentario, una familia que ya vive al día podría verse obligada a dejar de comer o reducir la educación de sus hijos para sobrevivir.

¿Qué implicaciones tiene esto para diferentes grupos sociales?

  • Familias de bajos ingresos: Son las más afectadas por políticas fiscales contractivas, especialmente si dependen en gran medida del gasto público y transferencias.
  • Empresarios y clases medias: Pueden verse beneficiados si el gobierno reduce impuestos directos o incentiva la inversión. Sin embargo, también pueden sufrir si las reformas no son bien diseñadas (por ejemplo, si se reducen subsidios a sectores clave como la energía).
  • El sector público y los servicios sociales: Son críticos para mitigar el impacto negativo de una política fiscal injusta. Su fortalecimiento es clave para evitar que la pobreza aumente.

Análisis: ¿Qué nos dice la fuente sobre el futuro?

Nora Lustig destaca que la reducción de la pobreza en América Latina, incluyendo México, ha ocurrido sin un crecimiento económico sostenido. Esto sugiere que las políticas fiscales y sociales pueden ser herramientas poderosas para combatir la pobreza incluso en contextos de bajo crecimiento.

Sin embargo, el desafío es mantener el equilibrio entre estabilidad fiscal y justicia social. Como ella misma menciona: «No sabemos bien cómo lograr que los países crezcan, y que en realidad en la historia de la humanidad ha sido la excepción el crecimiento alto sostenido. Siempre hay que seguir impulsándolo, pero debemos reconocer que no sabemos bien cómo, porque se han probado toda clase de combinaciones de políticas, dependiendo del color ideológico, y ninguna ha dado crecimiento alto y sostenido en los países de la región».

Por eso, la clave está en reformar las políticas fiscales para que no se conviertan en una barrera para el desarrollo humano, sino en un motor de inclusión y equidad.

¿Cómo podría mejorar la política fiscal en México?

  1. Reducir los impuestos indirectos sobre productos básicos (alimentos, medicinas, transporte).
  2. Aumentar las transferencias sociales dirigidas a familias vulnerables.
  3. Invertir en educación y salud pública, que son pilares para el crecimiento sostenible.
  4. Promover un sistema fiscal más progresivo, donde los ricos contribuyan proporcionalmente más al fisco.

Estas medidas no solo beneficiarían a las familias pobres, sino que también fortalecerían la economía como un todo, ya que una población mejor educada y saludable es más productiva.

Balance final: hacia una política fiscal justa

La política fiscal no es solo un tema de números y leyes; es una herramienta poderosa que puede ser usada para mejorar o empeorar las condiciones de vida de millones de personas. En México, el desafío está en construir un sistema fiscal que no empobrezca a los pobres, sino que los apoye.

La evidencia disponible indica claramente que los impuestos indirectos afectan desproporcionadamente a los grupos más vulnerables, y que la reducción de la pobreza depende en gran medida del diseño de las políticas fiscales. Por eso, es fundamental que el gobierno, junto con instituciones académicas e internacionales, siga trabajando para hacer de la política fiscal una herramienta inclusiva.

📺 Vídeo informativo: Impacto de la Política Fiscal sobre la desigualdad y la pobreza 1/7 (Seminario Universitario de la Cuestión Social)

❓ Preguntas frecuentes

¿Cómo afecta el PIB por habitante a la pobreza?

El crecimiento del PIB por habitante no garantiza una reducción automática de la pobreza si la distribución de los beneficios es desigual.

¿Qué alternativas hay para combatir la pobreza con políticas fiscales?

Las opciones incluyen reducir impuestos indirectos, mejorar programas sociales y promover un sistema fiscal progresivo. Estas medidas ayudan a redistribuir la riqueza de forma más equitativa.

💬 ¿Y tú qué opinas?

  • ¿Crees que México debería priorizar reformas fiscales progresivas o mantener su modelo actual?
  • ¿Cómo podrías contribuir a mejorar la situación fiscal en tu comunidad?
  • ¿Qué medidas crees que serían más efectivas para reducir la pobreza sin recurrir a políticas contractivas?

Tu perspectiva y participación pueden ayudar a construir un futuro más justo, equitativo y sostenible.

Contexto técnico: El rol de los impuestos indirectos en la economía mexicana

Los impuestos indirectos, como el IVA, el impuesto al consumo y las retenciones en la fuente, son instrumentos clave en la recaudación fiscal del gobierno. Sin embargo, su impacto no es uniforme: afectan de manera desproporcionada a los sectores con menor poder adquisitivo. En esta misma línea, conviene tener presente la evolución en torno a aumento récord de impuestos en España.

En México, el IVA representa uno de los impuestos más importantes y se aplica sobre una gran variedad de bienes y servicios, incluyendo alimentos básicos. Aunque esta cifra puede parecer alta, su distribución no es equitativa: la mayor parte de los ingresos que se obtienen con este tipo de impuestos provienen de grupos de mayores ingresos, ya que consumen más y pagan por bienes y servicios de alto costo.

Además, el diseño actual del sistema fiscal en México refleja una alta dependencia de impuestos indirectos. Esto no solo incrementa la carga sobre los pobres, sino que también limita la capacidad del Estado para implementar políticas redistributivas efectivas. La ausencia de un marco legal y regulatorio que permita una mayor progresividad en el sistema fiscal es uno de los factores que contribuyen a la persistencia de desigualdades.

Por otro lado, la falta de reformas fiscales significativas ha llevado a una estabilización del PIB por habitante, lo cual dificulta el crecimiento sostenible y afecta las condiciones para reducir la pobreza. La evidencia indica que los países con sistemas fiscales más progresivos —donde se combina un menor peso de impuestos indirectos con mayores transferencias sociales— suelen tener menores tasas de pobreza.

Antecedentes verificados: El impacto histórico de las políticas fiscales en México

Desde el inicio del siglo XXI, México ha experimentado cambios significativos en su política fiscal, pero estos no siempre han tenido un efecto positivo sobre la reducción de la pobreza. Sin embargo, estas reformas no incluyeron medidas redistributivas ni una reducción significativa de los impuestos indirectos, lo que limitó su impacto social.

A pesar de estos esfuerzos, la pobreza no disminuyó significativamente, y el ingreso disponible siguió mostrando tendencias negativas para las familias más vulnerables.

Estos antecedentes reflejan un patrón recurrente: más allá de los cambios en la estructura fiscal, la falta de políticas proactivas que busquen aliviar el peso sobre los pobres ha impedido una reducción sostenible de la pobreza. La evidencia sugiere que, para lograr un impacto real en la vida cotidiana de las familias mexicanas, es necesario un cambio radical en la forma como se diseñan y aplican las políticas fiscales.

¿Qué papel juegan las transferencias sociales en la reducción de la pobreza?

Las transferencias sociales, como el Programa de Apoyo Alimentario o el Bienestar, son herramientas clave para mitigar el impacto negativo de una política fiscal desigual. Estos programas permiten a familias vulnerables acceder a recursos básicos y mejorar su calidad de vida.

Sin embargo, el efecto de estas transferencias depende del diseño institucional. Por ejemplo, si las transferencias son temporales o condicionadas a requisitos que no pueden cumplir ciertos grupos (como la falta de documentos oficiales), su impacto se limita significativamente.

Por otro lado, un sistema de transferencias bien estructurado puede compensar en gran medida el efecto negativo de los impuestos indirectos. En países donde las políticas fiscales son más progresivas y combinadas con programas sociales sólidos, la pobreza tiende a ser menor.

En resumen, las transferencias sociales no pueden sustituir una política fiscal equitativa, pero sí pueden servir como un complemento para reducir el impacto negativo de los impuestos indirectos. Su éxito depende del diseño institucional y de la capacidad del Estado para implementar programas inclusivos y sostenibles.

Escenarios futuros: Proyecciones según Nora Lustig

Nora Lustig ha destacado que los países de América Latina, incluido México, han logrado reducir la pobreza en contextos donde el crecimiento económico no fue significativo. Esto se debe a políticas fiscales y sociales bien diseñadas, que priorizan el apoyo a los más vulnerables.

Sin embargo, el desafío es mantener ese progreso, especialmente cuando los impuestos indirectos continúan afectando negativamente a las familias de bajos ingresos. Según sus análisis:

  • En 2014, el ingreso disponible era de 0.5% y para 2022 cayó a -0.7%, lo que refleja una disminución del poder adquisitivo real.
  • El ingreso consumible también ha mostrado una tendencia negativa, pasando de 2.5% en 2014 a 1.5% en 2022.
  • A pesar de esto, la pobreza se ha reducido en parte gracias a las transferencias sociales y al crecimiento del PIB por habitante, que aunque estancado, no ha sido negativo.

Pero esto no significa que el problema haya terminado. Nora Lustig subraya que:

«Un desafío es que, si bien hay menos pobres, muchos de los que eran pobres ahora pertenecen al grupo de los vulnerables.» Estos individuos no están en la pobreza extrema, pero tampoco gozan de una seguridad económica real. Pueden caer nuevamente en la pobreza con solo una pequeña adversidad, como un desempleo o una enfermedad.

Por eso, el futuro depende de las decisiones que se tomen en los próximos años, especialmente en materia fiscal y social. Según Lustig:

«Toda la región tiene este problema de que la tasa de crecimiento se estanca; es un fenómeno generalizado y nuevamente con estructuras bastante diferenciadas en términos de sus características económicas, pero es un desafío.» Y agrega:

Yo soy de las economistas que creo que realmente no sabemos cómo lograr que los países crezcan, que debemos aceptar que es un poco un misterio, y que en realidad en la historia de la humanidad ha sido la excepción el crecimiento alto sostenido. Siempre hay que seguir impulsándolo, pero debemos reconocer que no sabemos bien cómo, porque se han probado toda clase de combinaciones de políticas, dependiendo del color ideológico, y ninguna ha dado crecimiento alto y sostenido en los países de la región.

Por lo tanto, la clave está en diseñar políticas fiscales que no solo recauden, sino que también incluyan, que promuevan el desarrollo humano, reduzcan las desigualdades y fortalezcan a las familias más vulnerables.

¿Qué se necesita para un futuro mejor?

Para lograr una política fiscal equitativa y sostenible en México, es necesario:

  1. Implementar reformas fiscales progresivas: Reducir impuestos indirectos sobre productos básicos y aumentar los impuestos directos a las élites.
  2. Fortalecer el sistema de transferencias sociales: Garantizar que estos programas lleguen a todos los grupos vulnerables, con mecanismos claros y sostenibles.
  3. Invertir en educación y salud pública: Estos son pilares del desarrollo humano y de la reducción de la pobreza a largo plazo.
  4. Crear un marco legal que promueva la equidad fiscal: Esto incluye leyes que garanticen una mayor progresividad, transparencia y rendición de cuentas.

Si estos pasos se toman con seriedad, es posible construir un futuro donde los impuestos no sean una carga para los pobres, sino una herramienta para mejorar sus condiciones de vida. Y eso, al final del día, es el verdadero objetivo de cualquier política fiscal justa.

Fuentes consultadas

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